NI PUTAS NI SUMISAS
Ni putas ni sumisas es el eslogan que escogieron un grupo de mujeres procedentes de las barriadas obreras en Francia para reivindicar sus libertades y su derecho a la emancipación. Hartas de vivir constreñidas entre las dos visiones de la mujer que plantea el extremismo islámico: mujeres que mantienen las tradiciones a raja tabla, llevan el pañuelo y se someten a la voluntad de los hombres; o mujeres que venden su cuerpo a la sociedad mercantilista.
Irán impone el velo a las mujeres
Los sectores más conservadores presionan para que se imponga el código vestimenta islámico.
Las autoridades iraníes iniciaron una campaña contra las mujeres que incumplen el código de vestimenta islámico en vigor en el país.
Efectivos de la policía y del ejército trabajan en el denominado "plan de lucha contra el mal velo", advirtiendo e incluso deteniendo a las mujeres que no utilizen el velo islámico, obligatorio en el país, o que vistan al estilo occidental.
Según fuentes de la policía iraní, desde que se inició la campaña este sábado las autoridades han emitido cientos de advertencias y han detenido a decenas de mujeres que iban vestidas de manera inadecuada.
Prohibición
La campaña se lleva a cabo todos lo años antes del verano, cuando las mujeres se ven obligadas a causa del calor a quitarse de forma parcial el velo o el chador, la vestimenta tradicional, aunque este año se está llevando a cabo de manera especialmente estricta.
A partir de este sábado queda prohibido que las mujeres en Irán vistan pantalones cortos, faldas estrechas o cortas, o pañuelos demasiado pequeños, que dejen entrever su cabello.
¿Palabra de Dios?
La mención más importante del hiyab en el Corán está en unos versículos que es necesario contextualizar. Mahoma era visitado a todas horas en su casa, que además era la primera mezquita y centro de reunión de los musulmanes, por personas que deseaban hacerle preguntas sobre cuestiones de religión. Tal afluencia de gente debía importunarle, y entonces, siempre según la tradición, Dios le reveló unos versículos para que se los transmitiera a los musulmanes que en esencia decían que las mujeres del profeta estaban tan cualificadas como él mismo para atender a los fieles en lo que necesitaran. Así pues, las esposas de Mahoma empezaron a atender a las visitas igual que el propio Mahoma. Sin embargo, debían ser objeto de cierto acoso, porque poco después, el profeta recibió una nueva revelación que decía así:
Los que creéis: no entréis en los aposentos del profeta si no se os ha invitado a comer, ni sin que sea el momento. Pero cuando se os haya invitado, entrad, y cuando hayáis comido, salid sin daros familiarmente a la conversación. Esto ofende al profeta y se avergüenza de decirlo, pero Dios no se avergüenza de decir la verdad. Y cuando les pidáis algo a ellas hacedlo detrás de un velo: es más puro para vuestros corazones y para los suyos. No podéis ofender al enviado de Dios ni casaros jamás, después de él, con sus esposas. Ello es, para Dios, un gran pecado.
(Corán, 33, 53).
De este versículo nace la idea de que las mujeres deben cubrirse la cabeza, o incluso el rostro (dando lugar a prendas como el burka), a pesar de que la admonición divina se refiere solo a las relaciones de los creyentes con las mujeres del profeta y de que aquí la palabra velo alude claramente a una cortina y no a una prenda. De hecho, la palabra hiyab aparece siete veces en el Corán y en ninguno de los casos se refiere al atuendo femenino, para el que se utilizan otros términos. Sin embargo, ninguno de estos alude específicamente a cubrirse la cabeza o la cara. Un versículo cercano al anterior dice así:
Profeta: di a tus mujeres y a tus hijas y a las mujeres de los creyentes que se ciñan sus velos. Esa es la mejor manera de que sean reconocidas y no sean molestadas. Dios es indulgente, misericordioso.
(Corán, 33, 59).
La palabra que aquí se suele traducir por "velos" es en realidad ŷalābīb, es decir chilabas o túnicas. No se refiere, pues a la prenda que cubre la cabeza o la cara.
Di a los creyentes que bajen sus miradas y sean castos. Esto es lo más conveniente para ellos. Dios está bien informado de lo que hacen. Di a las creyentes que bajen sus miradas y sean castas, y que no muestren de sus adornos más que lo que se ve. ¡Que cubran su pecho con sus velos! [...]
(Corán, 24, 31-32).
Nuevamente, la palabra que aquí se suele traducir por "velo" es literalmente jumur, una tela larga que, esta sí, puede cubrir la cabeza, pero en cualquier caso el versículo no decreta la obligación de taparse la cabeza sino de cubrir el pecho, usando para ello los pañuelos de la cabeza (hay que decir que la cabeza cubierta forma parte del atuendo tradicional masculino y femenino de la península de Arabia, lo cual es lógico dado el clima desértico).
Aparentemente, por tanto, el hiyab del Corán no se refiere nunca a que las mujeres deban cubrirse la cabeza o la cara, sino que alude en términos generales a utilizar un atuendo recatado, no tanto por una cuestión sexual (pecado) como social, pues las normas de vestimenta que impone a las mujeres solo son válidas si estas están en presencia de personas que no pertenezcan a su círculo familiar o doméstico. No es una exigencia original: abstenerse de mostrar el cuerpo en demasía o cubrirse el pecho son exigencias de atuendo que se pueden encontrar en ámbitos tradicionales cristianos, judíos, hindúes u otros.

2 comentarios:
Creo que se lo voy a mandar a Ginés. Lo mismo ya no hace falta que le mandemos ningún mensa....
Wenas Rebeca como no sabia por onde escribir pos me colao por aki pos weno no se k decir jejeje k ta wapo el blog aunk no se mu rosa?XDXD k weno k me ces mu bien y k me tienes pa cualkier cosa k te haga falta y k cuentes conmigo pa lo k sea, k al final tuve tan ocupao hoy k no m pude meter en el foro a ver si mañana me pueo meter jejeje pos weno me voy a acostar k es tardecillo enga ya nos vemos en esta semana en la barbacoa y a ver si hacemos alguna en mi casa tambien antes de k empiecen tos los examenes enga wenas noxes adios
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